sábado, 24 de junio de 2017

ESCALAS DEL UNIVERSO Y DEL SER HUMANO

Actualmente hay un gran foco puesto en aquellos aspectos relacionados con el entorno motivacional y espiritual del ser humano.
En nuestro entorno las palabras coach, coaching, mindfulnes, meditación, neurociencia, inteligencia emocional, espiritualidad,  están a la orden del día. Un remolino donde muchas personas se van acercando, unas para buscar respuestas, otras para encontrar soluciones.


Sin embargo, en estos remolinos de búsqueda de identidad personal aparecen agujeros negros, que a menudo intentan aprovechar la inocencia, ignorancia y debilidad del ser humano para obtener beneficio provocando un gran daño a aquel que se acerca.
Por ello es importante asegurarse antes de entrar, conocer a quién le  voy a entregar mis secretos más profundos y no esperar soluciones milagrosas.


Hay que tener la conciencia centrada en nosotros porque nosotros somos los únicos capaces de solucionar y avanzar. Nosotros tenemos todos los recursos necesarios para solventar nuestras barreras y miedos. Nosotros somos los únicos capaces de cambiar nuestras creencias. El otro sólo puede guiar en descubrir nuestra capacidad, nunca en querer y creer que es capaz de ofrecer la solución. Ahí radica la diferencia entre estar bien o vivir en el agujero negro.


Por ello es muy importante no dejarse llevar por el vacío vaporoso de las palabras, pensando que alguien nos va a dar la solución mágica a nuestros problemas.


Si sabemos diferenciar este matiz entonces las palabras coach, meditación, energía, emocional, etc tienen mucho sentido. Porque es entonces cuando descubriremos qué aspectos son beneficiosos para nuestra salud sin tener que despreciar el conocimiento científico de la medicina, podremos conjugar la hipnosis ericksoniana con los cambios de programa sin despreciar los avances en neurociencia o neurobiología, o tal vez entendamos que trabajar en el silencio interior puede calmar y mejorar nuestra relación interna sin esperar nada más.


Soy un  convencido que la ola del conocimiento interno es algo que siempre ha existido, sólo hay que entender cómo aprovecharla para sacar la mejor versión de uno mismo, sin esperar nada más, sin convencer a nadie, y sobre todo siendo capaz de discernir entre entendimiento y estupidez.


En definitiva, conocerse es también respetar las ideas, creencias del otro sin esperar cambiar nada, simplemente aceptando que es así. Sin más, sin pretensiones, sin razones de exclusividad egocéntricas.


Creo que las escalas del universo y del ser humano es un buen video para cerrar la entrada de esta semana. Una reflexión maravillosa sobre la grandeza del ser y la abundancia de la vida.









miércoles, 14 de junio de 2017

PRECIOSA REFLEXIÓN Y....APSA

Hace más de un año  escribí en este blog una entrada en relación a Apsa.
El motivo de esa entrada fue un momento que marcó mucho, una experiencia cargada de sencillez y de mucha humanidad. En los comentarios de aquella entrada hubo uno que decía "preciosa reflexión y...." dejando puntos suspensivos.
Este blog se llama Los puntos suspensivos aumentan la inteligencia, y creo que también aumentan el espíritu y las ganas por devolver lo que otros han entregado sin esperar nada a cambio. Este hecho se llama solidaridad y también enseñanza de liderazgo.
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Ahora, esos puntos suspensivos pedían ir más allá de palabras encadenadas de emociones. Hoy estoy encantado de poder agregar un granito de arena real a aquellos sentimientos descritos. En breve se incorporará en mi empresa una muchacho de Apsa.



Estoy feliz por haber contribuido a devolver un trozo de bondad, de esa que ellos me ofrecieron a raudales hace más de un año.
Hoy observo el tiempo que ha pasado y recupero de mi recuerdo algunas fotos de ese día. Reflexiono  sobre la labor que esta asociación realiza día tras día. Es entonces cuando uno se da cuenta de la diferencia que hay entre lo importante y lo indiferente.


Pasamos por la vida corriendo, tan deprisa lo hacemos que no nos percatamos de la cantidad de belleza que dejamos de ver. Sólo atendemos a lo indiferente y apenas a lo importante y así nos va.



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Es crucial que existan asociaciones como Apsa, que nos recuerden siempre que el ser humano está hecho de emociones, que el amor es el cerebro de la vitalidad, que la pasión no se paga con dinero sino con amor, que sin sacrificio no hay recompensa, y que la mayoría tenemos tanta suerte que debemos de repartirla.



...y ahora hay un chico que está trabajando en una empresa. Pero no es un chico cualquiera, sino que es un chico que ilumina porque viene de Apsa, Asociación para salvar el amor.



Gracias y espero seguir devolviendo puntos suspensivos que aumenten no sólo la inteligencia, sino también el amor, la humildad y el respeto.

jueves, 8 de junio de 2017

SACIA TU SED CON AMOR



No me queda más que agradecer lo mucho que he aprendido en el curso de Pnl impartido por Jaume Centellas.


Sin embargo, más allá el propio curso existe un agradecimiento aún mayor, a saber; descubrir un grupo de personas con un carácter particular, repleto de un talento especial y con un fondo...sin fondo.



Más allá de  fosfenos, de metamodelo, submodalidades y diálogos ericksonianos, más allá de líneas de vida, metáforas y objetivos  hay un profundo sentimiento cargado a flor de piel por un grupo de personas difíciles de olvidar.


Creo sinceramente que este tipo de cursos deberían de ser de obligado cumplimiento en la carrera profesional y vital de cada ser humano. Creo que las técnicas de autoconocimiento, empatía, gestión de las emociones, etc deberían ser asignaturas habituales en los colegios. Probablemente algún día serán asignaturas obligatorias y entonces probablemente tendremos mejores personas, mejores profesionales, mejores líderes.


Es entonces cuando entenderemos que es mejor iluminar que brillar, escuchar que hablar, ayudar que aconsejar. Es entonces cuando entenderemos que ser feliz no es sinónimo de tener más, dejaremos de confundir deber con querer y es entonces cuando descubriremos que el talento está anclado a nuestro propio propósito vital y no al que los demás esperan de uno.



 En resumen, aprenderemos de una vez por todas  que la única herramienta que funciona realmente es el amor y que sin ella apenas podemos avanzar, aunque nos empeñemos en convencernos que no es así.



Alejandro Ojeda Pérez es un Amigo con un talento muy especial. Matrón de profesión,  escritor y cantante del alma, como segundo trabajo. Con su permiso, me gustaría compartir su canción que refleja a la perfección que el amor es el único elemento de cambio que cuanto más ofreces más devuelve.https://goo.gl/photos/Jq9sMp3x2MNAspBZ8























jueves, 1 de junio de 2017

MUBU, LA MARIPOSA Y LA ORUGA


Mubu era un joven y experimentado cazador, muy querido por todos los miembros del poblado.


Siempre tenía una sonrisa para todo el mundo, siempre tenía una buena palabra, siempre estaba dispuesto a ayudar a aquel que lo necesitase.
Mubu tenía una bellísima esposa llamada Malika y una hija maravillosa llamada Tatsia.

La vida de Mubu aparentemente era perfecta. Sin embargo, cuando caía la noche y Mubu se encontraba consigo mismo sentía una gran tristeza y desdicha. Su cabeza comenzaba a repasar todas las cosas que durante el día tenía que haber hecho y no había conseguido hacer.
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Así día tras día, Mubu sonreía por el día y lloraba por la noche en su propia soledad. La tristeza cada vez más se iba acumulando, y llegó un día que pesó tanto en su cabeza que apenas podía levantarse de su cama.
Ante tanta tristeza Malika, su esposa, avisó al venerado hechicero de la tribu.

El viejo se acercó lentamente hasta el hogar de Mubu y le preguntó:

-Mubu, ¿qué te preocupa?

-Me preocupa no poder hacer todo aquello que me gustaría hacer y esto me hace sentir triste.

-Mubu, ¿y qué es lo que te gustaría hacer? –le volvió a preguntar el hechicero--.

-Me gustaría cazar más, jugar más con Tatsia, ayudar más a mis vecinos, escuchar más a Malika. Me gustaría hacer más, mucho más de lo que hago.

-Mubu, ¿y qué te lo impide?.

-Gran hechicero, me lo impide el tiempo. No tengo más tiempo para hacer todo lo que tengo que hacer, y al caer la noche me embarga la tristeza más oscura por todo lo que he dejado de hacer.

-Mubu, no puedo ofrecerte más tiempo del que ya posees, sin embargo sí que puedo darte la oportunidad de que descubras el tiempo de los demás y lo que ellos sienten al estar cerca de ti ¿Quieres vivir la oportunidad que te brindo?

-Sí maestro.

-Muy bien Mubu, entonces bebe cada mañana de esta jarra el agua que dejarás durante toda la noche al lado del árbol que hay junto a la ventana de tu habitación. Lo harás durante tres días y al cuarto vendré a verte.
A la mañana siguiente, Mubu bebió el agua de la jarra y súbitamente se transformó en Malika. De repente vio a través de los ojos de Malika como su esposo Mubu llegaba al poblado con la caza de ese día y entonces sintió tanto amor, tanta alegría como jamás antes había sentido.

Al segundo día, Mubu bebió el agua de la jarra y súbitamente se transformó en su maravillosa hija Tatsia, y entonces vio a través de sus ojos a Mubu y de repente Tatsia comenzó a reir, a jugar y a saltar alrededor de su padre. Un torrente de ternura, inocencia, cariño y amor incondicional recorrió el ser del padre ahora transformado en su propia hija.
Al tercer día, Mubu bebió el agua de la jarra y súbitamente se transformó en el venerado hechicero y entonces vio a través de sus ojos todo lo que el poblado sentía cuando veían a Mubu. Las emociones eran alegría, respeto y paz.

Al cuarto día, el hechicero tal y como le prometió, se acercó hasta la casa de Mubu y le dijo:

-Mubu, hoy te convertirás en una oruga y durante todo el día y toda la noche tendrás que vivir como tal.
De repente Mubu sufrió una transformación y su cuerpo paso de humano a insecto. Comenzó a arrastrarse por el suelo áspero de tierra y se sintió sólo, pobre, pequeño, débil y muy frágil Cualquiera puede pisarme y aquí acabará mi existencia, pensó.

Se arrastró todo lo rápido que su nueva forma le permitía hasta que llegó a la rama del árbol que entraba por la ventana de su hogar. Vio que era de noche y a pesar de su cansancio su miedo era tal que decidió tejer un capullo para protegerse; y así durante toda la noche estuvo tejiendo una coraza dura y fuerte para protegerse de su propia fragilidad.
Allí permaneció hasta que se encontró incómodo y observó que su cuerpo de oruga se había transformado nuevamente. Necesitaba salir de ese caparazón y trabajo durante horas y horas para hacerlo. De pronto, ocurrió algo maravilloso, la oruga se transformó en una mariposa que irradiaba luz y belleza en todo su alrededor.
Entonces  se sintió fuerte a pesar de su fragilidad, se sintió gigante a pesar de su pequeñez. Y así,  con ese sentimiento Mubu voló y voló por encima del poblado hasta que se posó en la mano del viejo hechicero, quien le dijo:

-Querido Mubu, hoy has sentido todo tu miedo interior, has pensando en todo lo que no podías hacer y te has arrastrado para conseguir hacerlo sólo por tus ganas de vivir. Tanta duda tenías que te has escondido dentro de ti, igual que una oruga cuando construye su crisálida.  También has descubierto que de la incertidumbre se sale con esfuerzo y lo que antes pesaba ahora es ligero; y donde antes había dificultad y duda ahora hay sencillez y certeza; y que dónde antes había sufrimiento ahora hay paz.
Imagen relacionada

-Querido Mubu—siguió el hechicero--, cuando despiertes de este cuarto día respondete a ti mismo. Si tu esposa cuando te ve siente amor, si tu hija cuando te ve siente alegría, si todos los tuyos cuando te ven sienten respeto, entonces ¿Por qué te empeñas en seguir arrastrándote como una oruga?, ¿cuánto tiempo  necesitas para entender que es más importante lo que tu mariposa ofrece (amor, alegría, cariño, paz, serenidad)  que lo que tu oruga te dice que no haces?

miércoles, 24 de mayo de 2017

LA ILUSIÓN

Estoy cosido con un hilo de seda fina a tu piel de líquido terciopelo.
Con los ojos abiertos ciego de esperanza, me derrito por conocer de la consciencia del incierto mañana.

Apenas camino y el cielo se vuelca hacia el infierno. Un laberinto de dudas, de espejismos. Un mar de sal que ahoga mi libertad. Me encierras en un nudo sin entrada, sin cabo, sin salida.
Puertas cerradas, luz incierta en una mecedora enfrentada a un espejo con el marco establecido en perfectas coordenadas en manos de un artesano ebanista.

Y huelo a miedo, y huelo a duda mientras tú serpenteas por el cable del malabarista y yo discierno a duras penas la caída.
Mi corazón se tambalea voluptuosamente entre la espesa niebla y me falta el coraje para otear el futuro, que no es más que el segundo del reloj que siempre llega y ya pasó.

La muleta que mi espíritu recibe a veces es tan fuerte como el aire que inhalo, sin aquella enloquezco y sin esta a veces vivo o a veces muero.

Y cuando mis ojos absorben tu figura, mi mundo ciego sonríe. El letargo se desvanece y el olor a la libertad me acompaña cuando tus labios, tu voz, tu pelo, tus sonrisas, tus manos, tus ojos, se me aparecen.

Inmune veneno quiebra mi vida cuando no estés tú y no permitas que el cielo nocturno cercene mis ilusiones. Que sin ti yo soy la nada que enloquece en el tumulto de mil voces que no escuchan y que estallan en el silencio más sonoro

jueves, 18 de mayo de 2017

¿DÓNDE ESTÁN LAS LLAVES?

El tipo llegó a casa de noche, sacó las llaves, abrió la puerta y al cerrarla se les escaparon las llaves y cayeron al suelo. Entonces, se puso a buscarlas palpando el suelo, pero no las encontraba. Siguió en su búsqueda sin cesar al menos durante una hora, pero el resultado seguía siendo infructuoso.

De pronto alzó la vista y vio por la ventana que en la calle había luz. Al instante, el tipo pensó; Genial, en la calle hay suficiente luz para buscar mis llaves. Así que salió a la calle y se puso debajo de una farola a buscar las llaves. Así estuvo toda la noche, buscando y buscando en vano.

De repente, un vecino salió del bloque y al ver al tipo buscando algo, se acercó y le preguntó:

- Hola, ¿qué haces?.
- Estoy buscando mis llaves.
- Ah, ¿Quieres que te ayude?
- Sí, gracias.

Los dos individuos estuvieron buscando las llaves, sin éxito. Entonces, el vecino le preguntó al tipo.

-Amigo, ¿dónde perdiste tus llaves?ñ
- En mi casa.

Sorprendido, el vecino le preguntó:

- ¿Y por qué estás buscándolas en la calle?.
- Pues porque aquí hay luz para ver y en mi casa está oscuro. No se ve nada."

He escuchado esta historia en una conferencia de Wayne Dyer, y me ha encantado. Una gran metáfora sobre cómo vivimos nuestra vida. La mayoría de las veces nos pasamos el tiempo buscando en el exterior sin obtener resultados. Seguimos obcecados en conseguir encontrar la respuesta a nuestros problemas fuera, sin embargo casi nunca reparamos que toda opción, toda solución está en nuestro interior.

Nos leemos.


jueves, 11 de mayo de 2017

LA VIDA EN UN SOBRE DE AZÚCAR


Nos pasamos los días conectados a la velocidad del piloto automático. Desde el mismo instante en que despertamos nuestro cerebro y nuestro cuerpo se ponen a trabajar repasando todo lo que tengo que hacer durante el día.

Planeamos la jornada bajo la ducha. Visualizamos todas las tareas, reuniones, comida, trabajo mientras tomamos el café, mientras conducimos, mientras nos lavamos los dientes. En definitiva, planteamos nuestra vida desde el mismo instante que nos despertamos, seguros de nuestra capacidad de control sobre todo lo que nos rodea. Incluido el tiempo.

Cuando finaliza la jornada nos desplomamos en un sofá justificando el cansancio en la cantidad de cosas que hemos realizado durante el día y en las que todavía están por hacer, las cuales nos llevan a justificar nuevamente el planteamiento y planificación del día siguiente. Así nos vamos a dormir, y a la mañana siguiente el ciclo se repite.

Sin embargo todo está tan lejos de la verdad. Creemos que estamos viviendo cuando en realidad nos pasamos el día sobreviviendo. Postergamos hacer lo que nos gusta porque creemos que tenemos tiempo suficiente y no caemos en que el tiempo es un recurso limitado. Vivimos enganchados a un futuro que cuando llega no cubre las expectativas del pasado.

Y así, pasamos los días, y así pasamos la vida. Hasta que un Buen Día nos damos cuenta de algo. No es necesario tenerlo todo bajo control porque realmente no hay nada bajo control. Ahí es justo cuando observamos que despertar es una suerte, ducharse es placentero, tomar un café y olerlo es maravilloso, aceptar el día sin más es disfrutar.

Una amiga me envío una cita de Mark Twain que había escrita en un sobre de azúcar, "Dentro de veinte años lamentarás más las cosas que no hiciste que las que hiciste. Así que suelta amarras y abandona el puerto seguro. Atrapa los vientos en tus velas. Explora. Sueña. Descubre"